Claves del estilo Cottage

A la hora de decorar el dormitorio, debemos tener siempre en mente las peculiares características de este espacio y que no son otras que se trata de un lugar donde, fundamentalmente, nos recluimos a descansar. Bien es verdad que en él podemos desarrollar otras actividades como leer, estudiar o ver la tele, pero todo ello incluidos  ya en un halo que invita y prepara al descanso y la relajación.

Pues bien, uno de los estilos decorativos más apropiados para estas habitaciones es el Cottage ya que, gracias a multitud de detalles, consigue crear espacios dulces, tranquilos y relajantes. Si aún no lo conoces, pon atención porque te vamos a desvelar todos los secretos de este encantador estilo.

 

Estos son sus colores

Se pueden utilizar todos los colores del arco iris porque a este estilo le gusta el color. P, ojo, siempre en sus variedades cromáticas más suaves y delicadas; es decir los tontos pastel. Son colores que provocan un aire seductor y en cierto modo romántico y femenino, casi de cuento de hadas.

Quizá porque para algunos ésto sea demasiado empalagoso, nosotros recomendamos siempre introducir algún detalle que rompa esa monocronía y cree un punto visual de interés. ¿Cómo? Con un textil en un color algo más fuerte (la colcha, los cojines…), un detalle decorativo llamativo (un cuadro, una jarrón…), o, por qué no, un mueble.

Pero eso sí, si te decantas por esta última opción, elige piezas de tamaño menor para que no pesen en exceso en el conjunto; una mesilla, un pie de cama, un puff… pueden ser piezas ideales. Si además de lucir un color vivo pero agradable (fuscisa, verde pistacho, azul cielo….) la pieza tiene formas tan delicadas y sugerentes como la del puff de la imagen, combinarás equilibradamente ese punto de romanticismo.

Además de rosas, verdes y azules son dos de los colores más identificativos de este estilo; crean esa agradable sensación de relax al tiempo que aportan un nota refrescante. Combinado con detalles rosas, fucsias… resulta un ambiente informal y muy agradable.

 

Y estos sus textiles

Las telas se combinan con diversos estampados entre los que triunfan los cuadros vichy y los motivos vegetales y florales.

En este estilo no tienen cabida las telas brillantes como la seda, el raso o el satén; muy al contrario las preferidas son aquellas que aportan un toque más bien campestre como los algodones y linos rústicos. Porque el Cottage pretende emparejarse con la naturaleza y el campo; dos ambientes que siempre van relacionados con la paz y el descanso.

Por eso, se admiten todos los detalles que los puedan evocar: alfombras, cestos de de fibras naturales, cuadros y marcos en los que encontremos detalles naturales como conchas, piedras…

 

El mobiliario

La elección del mobiliario se rige también por esa evocación a lo natural y al campo. Los muebles deben tener también ese aire rústico que buscábamos con las telas y los detalles decorativos. La madera es por tanto uno de los materiales más adecuado para este estilo. No obstante,  no desentonan tampoco los acabados en blanco; en realidad, éste es un acabado que casa bien con cualquier estilo decorativo pues se integra a la perfección relegando el protagonismo a otros detalles como, en el caso del Cottage, las telas.

Y por supuesto, triunfan también las piezas enteladas; así los cabeceros de las camas forrados en tela son uno de los protagonistas indiscutibles del estilo, y junto a ellos cualquier otra pieza que se pueda forrar: bancos a pie de cama, taburetes, mecedoras, sillones

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