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Claves del estilo Happy Chic

Si eres de los que tienes en mente hacer limpieza en casa y deshacerte de un montón de cosas, muebles incluidos, quizá sin saberlo seas un forofo del estilo Happy Chic. Se trata de una tendencia decorativa que rompe tendencias y que se caracteriza por los ambientes ligeros en los que la profusión de elementos decorativos y muebles está absolutamente prohibida. Si además te gustan los espacios frescos, alegres, atrevidos y llenos de color, sin duda, este es tu estilo. Te lo contamos todo sobre él.

Origen del estilo Happy Chic

Su creador es Jonathan Adler, un estadounidense que inició su carrera como ceramista en los 80 y en 1998 abrió su primer local en pleno Soho neoyorkino, hoy todo un ícono del estilo Happy Chic. Las claves que definen el estilo que creó se pueden ver en su tienda online ( www.jonathanadler.com ) pero también las ha dejado plasmadas en varios libros donde habla de diseño y también de cómo elegir un estilo de vida que te haga feliz, entre otros My Prescription for Anti Depressive Living o Happy Chic Colors.

La clave, combinar colores

No importa en qué elementos los introduzcas, lo importante es que la casa se llene de color para que te levante el ánimo y te haga feliz. Y no se trata de meter cualquier color, sino colores atrevidos. Fuera las tonalidades suaves o atemperadas, éstas sólo se reservan para suelos y paredes que se configuran como lienzos donde dibujar un mundo absolutamente divertido y colorista.

En este estilo triunfan los amarillos, naranjas, verdes vibrantes… Y no importa en qué elementos los introduzcas. Te puedes servir de los complementos textiles: cojines, cortinas, colchas, alfombras… Pero también puedes utilizar los muebles y poner estanterías de color, mesitas auxiliares o, por qué no, las sillas del comedor cada una en un color diferente.

 

No tengas miedo a la hora de combinar varios. No se trata de que queden bien entre sí, sino de que el conjunto te haga sonreír cada vez que entres en tu salón, en la cocina, en dormitorio o en el baño.

Por supuesto puedes decorar las paredes con papeles estampados a rayas o vinilos decorativos. Y en el suelo, atrévete y coloca un cerámico en damero, o un gres multicolor… Las posibilidades son infinitas, sólo hay que tener valor.

Elimina todo lo que no necesitas realmente

Liberar los espacios de elementos innecesarios es la segunda de las claves de este estilo. Cuanto más ligeros y más respiren mejor. Así que echa un vistazo a tu alrededor y piensa qué es lo que de verdad necesitas y qué no. Si aún después de hacer limpieza, tienes demasiados muebles, mira a ver si puedes sustituir algunos por otros que valgan por dos: pufs que sirvan también para guardar (te ahorrarás al menos un armario o estantería); mesas de centro con cajones (necesitarás un mueble menos donde guardar) consolas que se hacen mesas de comedor…

 

¿Y los elementos decorativos? No abuses de ellos, despeja las mesas, aparadores y mesillas de jarrones, centros, figuritas… Deja sólo alguna y siempre que aporten una nota divertida o de color. Cuelga mejor en las paredes espejos, cuadros, marcos….  visualmente entorpecen menos que los elementos desperdigados por el centro del espacio.

 

Y añade elementos con una decoración vistosa y sobre todo divertida

Es la máxima aspiración del estilo, que nuestra casa nos divierta y levante el ánimo. Por qué poner un armario de puertas lisas si pueden estar decoradas con una divertida imagen que nos arranque una sonrisa cuando la miramos. O por qué poner un taburete convencional cuando uno con forma de corazón o de estrella nos resulta más divertido. Como ves lo importante es sentirte feliz en tu propia casa, por eso todo vale.

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