Claves para decorar el dormitorio principal

El dormitorio es el remanso de paz donde acudimos a descansar todos los días tras la jornada. Por eso, su decoración debería estar enfocada a obtener un ambiente envolvente donde poder relajarnos y conciliar el sueño rápida y fácilmente. El colchón, la iluminación, el color de las paredes… Todo influye. Te damos las claves para que construir ese lugar deseado te resulte sencillo.

 

Así debes distribuir los muebles

Por supuesto la cama es la pieza principal sobre la que debe girar toda la decoración del dormitorio. Sin embargo, debe estar acompañada por otros auxiliares que la complementen y hagan de la estancia un lugar cómodo. Por eso antes de decidirte a comprar una de 135 cm o de 150 cm, debes calcular el espacio; deben quedarte al menos 40 cm a los lados para poder colocar unas mesillas.

Si el dormitorio es grande, puedes añadir otras piezas como una banqueta a los pies, súper útil para utilizarla como descalzadora; una cómoda donde guardar la ropa pequeña, un espejo…Las posibilidades son infinitas todo dependen de nuestros gustos y necesidades.

En cuanto a la orientación, procura situar el cabecero a un lado de la ventana, nunca detrás ni de frente, así la luz no te molestará. Y el armario, mejor junto a la puerta de entrada, al entrar en el dormitorio no lo verás (quedará a un lado) y el cuarto parecerá más amplio.

Cuidado al elegir la cama

Es el elemento fundamental para lograr un buen descanso, pero cuando nos referimos a ella, en realidad hablamos de un conjunto formado por tres piezas: el somier, el colchón y la almohada.

Los somieres son la base sobre la que se asientan el resto de los elementos. Los tienes de lamas o tapizados. Los primeros se pueden poner con cualquier tipo de colchón. Por el contrario los tapizados no, no dejan respiran a los colchones que son de látex y por ello no se aconseja su combinación.

Si el dormitorio es pequeño o tienes escasez de espacio para guardar, te aconsejamos que optes por una base abatible, las tienes tanto de lamas como tapizadas, pues te ofrecen un espacio extra de almacenamiento.

 

Elegir el colchón es también de suma importancia. Ya hemos dicho que los tienes de látex que, junto con los viscoelásticos, son los que mejor se amoldan al cuerpo. Además los hay  de muelles y de espuma, más económicos.

Antes de decidirte a comprar uno u otro, pruébalos, no todas las personas se adaptan bien a todos los tipos; si tienes problemas de vértigo, eres caluroso… pregunta al especialista, él te aconsejará.
Látex, fibra y visco, son las opciones más recomendadas para las almohadas. Pero como en el caso del colchón, pruébala también antes de comprarla; además según la postura que tengas al dormir (de lado, boca arriba…) deberás elegir el grosor y la dureza.

 

Acierta con los colores de la decoración

El color es fundamental en la decoración y, en un dormitorio, su elección debe estar al servicio del descanso. Elige siempre tonalidades claras, suaves y cálidas; son las que más invitan al relax. Éste es el caso del beige, el garbanzo, el crema, el amarillo pastel o el salmón. También resultan muy envolventes los grises cálidos, los verdes agua y los turquesas. Y por supuesto, evita los tonos vibrantes o chillones, por muy de moda que estén o sofisticados que sean.

Y no olvides que, en el caso de los muebles, los acabados en madera resultan muy calidados y acogedores.

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