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Cómo decorar oficinas con poca luz natural

 

¿Sabías que trabajar en espacios con poca luz natural afecta negativamente a la salud? ¡Sí! ¡Sí! ¡Tal y como lo estás leyendo! De hecho, según algunas investigaciones, las personas que tienen una menor exposición a luz del sol en las oficinas duermen hasta 46 minutos menos que el resto, lo que afecta al día a día. Además, la luz iluminación natural contribuye a la reducción de errores, a la disminución de la fatiga, a la mejora del bienestar del trabajador y al descenso del absentismo laboral. En definitiva, contribuye a tener una mejor calidad de vida. Por todo ello, te animamos a que potencies al máximo la luz natural en los espacios de trabajo.

Lamentablemente, no todo el mundo tiene la suerte de trabajar en espacios donde la luz natural es abundante. Si es tu caso, te recomendamos que no te pierdas nada de lo que te contamos a continuación, ya que vamos a proponerte algunos consejos sobre cómo decorar oficinas con poca luz natural. ¿Te apetece acompañarnos?

Colores

Lo más importante a la hora de decorar espacios de trabajo con poca luz natural es optar por tonos claros tanto para las paredes y techos como para el mobiliario de oficina, ya que son los que más ayudan a potenciar la luminosidad. Sin duda, el color más recomendable es el blanco, aunque si crees que el resultado puede ser demasiado frío también puedes decantarte por tonalidades pastel o tonos crudos. Lo que debes tener muy claro es que los colores oscuros solo contribuirán a restar iluminación y a que el espacio esté más saturado. Una mesa de trabajo blanca como la que puedes ver en la siguiente imagen puede resultar perfecta para un despacho con poca luz natural.

Deja libre las ventanas

Otra de las claves a la hora de decorar oficinas con poca luz natural es dejar libre cualquier entrada de luz natural. Con esto queremos decir que no deberás distribuir los muebles y el resto de elementos de manera que bloqueen la entrada de los rayos de sol. Incluso, es preferible evitar las cortinas, aunque si no te queda más remedio porque necesitas privacidad, lo mejor es que optes por tejidos livianos y, por supuesto, colores claros. Lo importante es que las cortinas dejen pasar la luz. En este caso, los estores son más que recomendables.

Muebles

Como te hemos comentado antes, una buena opción para aumentar la luminosidad en las oficinas con poca luz natural es optar por muebles de colores claros, preferiblemente el blanco, aunque tampoco es mala idea optar por mobiliario en madera clara. Eso sí, una opción excelente es escoger un escritorio de cristal como el que puedes ver en la siguiente fotografía, ya que este material ayuda a reflejar la luz, proporcionando una mayor luminosidad a la estancia.

 

Suelos

En cuanto al suelo, es preferible que también sea de color claro. Lo ideal son las maderas blancas con vetas grises o las marrones pero en tonos muy claros, ya que potencian la luminosidad. Por supuesto, deberás evitar en todo lo posible los suelos de madera oscura o negros.

Luz artificial

La iluminación artificial es importante en todos los espacios de trabajo, aunque adquiere una mayor relevancia en aquellos despachos y oficinas donde la luz natural brilla por su ausencia. Por tanto, deberás escoger las luminarias y los lugares donde irán colocadas con detenimiento. Así, lo primero que deberás hacer es adecuar el tipo de iluminación dependiendo de las actividades que vas a realizar, teniendo en cuenta que la luz blanca es la más recomendable para concentrarse. Por otro lado, es preferible contar con varios focos de luz, incluyendo una luz flexible que se pueda controlar desde el puesto de trabajo. Lo ideal es poder cambiar la intensidad de la luz dependiendo del momento. Por último, deberás colocar las lámparas de forma que no creen sombras en el área de trabajo.

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