Cuidados de un colchón de espuma

Sofá cama en formato clic-clac

Quizás los colchones de espuma no sean los que más de moda estén en estos momentos. Es cierto que han perdido presencia frente a los de muelles y, por supuesto, frente a los viscoélásticos y de látex que son los materiales más demandados en los últimos tiempos.

Pero también es verdad que se siguen utilizando en casos concretos, por ejemplo en las camas supletorias (de arrastre, canguros…) pues se adaptan mejor a estos espacios pequeños gracias a sus diferentes grosores y, además, resultan mucho más económicos, de modo son ideales para este tipo de camas que se utilizan sólo de forma puntual. También suelen ser muy utilizados en las camas de niños pequeños que, debido a su poco peso y escasa formación ósea, no necesitan colchones de gran firmeza. Veamos pues, que mantenimiento y cuidados necesita para que duren el mayor tiempo posible en perfectas condiciones.

Evita las manchas.

Unos de los grandes enemigos de estos colchones son las manchas. La espuma es un material que absorbe todo rápidamente: líquidos, sudor… Por eso, lo primero que te recomendamos es que no comas en ellos; y lo decimos especialmente por los niños, ya sabes que hacen de todo: meriendan sobre la cama, se toman el vaso de leche por las noches…

En caso de que te resulte difícil evitarlo, ponles un protector y los mantendrás protegidos y a salvo de este tipo de manchas. Y si a pesar de todas estas precauciones, no has podido evitar que le caiga algún tipo de líquido o comida, actúa lo más rápido que puedas y quítala (usa papel absorbente para eliminar los líquidos), así evitarás que penetren y se incrusten. Luego, limpia la zona afectada con agua y jabón. Y si queda algún resto, frota con una mezcla de bicarbonato y agua. Una última precaución, antes de poner de nuevo las sábanas, deja que seque muy bien.Por cierto, aunque no sea éste el tema de hoy, estos consejos son también aplicables al resto de los colchones de los que ya te hemos hablado en otras ocasiones.

Sofá cama en formato chaiselongue

 

Pasa el aspirador regularmente.

Como cualquier otro elemento de la casa, más aún los tapizados como sofás, sillones…, los colchones de espuma están expuestos al polvo, la suciedad, los pelos de mascotas… Por eso resulta imprescindible que este tipo de suciedad no se acumule y para ello nada mejor que pasarles es aspirador regularmente. Y no se trata sólo de una medida higiénica sino también de salud, así evitarás posibles reacciones alérgicas, entre otros, a los ácaros del polvo.

Otro de los enemigos de estos colchones son los olores: la sudoración, la humedad, el ambiente de la habitación, pueden provocar olorcillos desagradables que hay que erradicar lo antes posible. Pasar el aspirador te ayudará, también ventilar la habitación a diario con el colchón sin vestir ( recuerda que no son necesarios más de 5-10 minutos). Y si el problema ha ido a mayores, puedes rociar el colchón con un poco de bicarbonato de sodio, déjarlo reposar durante 1 o 2 horas y aspíralo después.

Dale la vuelta de vez en cuando.

Es una de las fórmulas más sencillas de evitar que tu colchón se deforme debido al peso de la persona que duerme en él. Si lo hace siempre sobre la misma zona, el colchón ira perdiendo volumen, pero si le das la vuelta, el peso se irá repartiendo y permitirás que la zona se recupere. Tan importante es que le des la vuelta (que lo cambies de cara) como que lo gires (los pies a la cabeza y al revés) ¿Cada cuánto hay que hacerlo? Lo más aconsejable es que no pase de los seis meses.

 

 

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