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Decorar salones en blanco y gris

Composición 302 cm blanco nordic organic lava
Como la principal estancia del hogar, el salón debe estar decorado teniendo en cuenta todo tipo de factores más allá de los gustos personales. Así, es importante tener en cuenta las dimensiones, la entrada de luz natural, los colores, el estilo decorativo, el número de habitantes del hogar, el estilo decorativo… Por supuesto, también se pueden tener en consideración las tendencias del momento, aunque no hay que olvidar que éstas pueden quedar anticuadas en cualquier momento. Por este motivo, te recomendamos apostar por una decoración más atemporal. Por suerte, en estos momentos se puede tener un salón a la moda y neutro al mismo tiempo, al menos en lo que a colores se refiere. Y es que una de las tendencias del momento es decorar salones en blanco y gris, dos colores que nunca pasan de moda y que, además, son capaces de crear ambientes luminosos, modernos, elegantes y visualmente más amplios, siempre y cuando se utilicen de manera adecuada. ¡Te contamos cómo hacerlo a continuación!

Una decoración bicolor

El gris es uno de los colores más versátiles y, a pesar de lo que mucha gente cree, no tiene que generar espacios tristes y apagados. De hecho, como te hemos comentado antes, se pueden lograr espacios tremendamente atractivos y luminosos. Eso sí, para ir sobre seguro, lo ideal es combinarlo con el blanco. En este sentido, podrás optar tanto por una decoración bicolor como por un espacio en el que el blanco y el gris se combinen con otras tonalidades. Puedes ver un ejemplo del primero de los casos en la imagen que te mostramos a continuación, en la que puedes ver una preciosa vitrina con dos puertas de cristal combinada con paredes y muebles de tonalidades grises y suelo y cortinas en blanco.

Combinados con otros tonos

Si te decantas por combinar el blanco y el gris con otras tonalidades, tienes varias posibilidades. Así, por ejemplo, para crear un salón relajante y elegante, es una buena idea optar por otros tonos neutros, como el negro o la madera. En la siguiente imagen puedes ver un ejemplo de lo que te acabamos de comentar: un mueble de salón minimalista color cambrian y blanco apoyado en una pared gris. Como ves, el resultado es espectacular. Por supuesto, también puedes añadir pinceladas de colores más alegres a través de los textiles, los complementos y los objetos decorativos. Lo mejor es que el gris y el blanco combinan con todo tipo de colores.

Cómo emplear el blanco y el gris en el salón

Una de las grandes ventajas de los dos colores protagonistas de hoy es que son de lo más versátiles, por lo que pueden emplearse en cualquier elemento de la estancia. Así, por ejemplo, tanto el blanco como el gris son ideales para las paredes. Eso sí, si te decantas por el gris, siempre es preferible que optes por una tonalidad clara para no empequeñecer el espacio visualmente y no restar luz natural. Si te apetece utilizar un gris oscuro, lo mejor es que lo emplees en una única pared. Una buena alternativa es pintar todas las paredes de blanco y utilizar el gris para las piezas de mobiliario. Y si lo que quieres es crear un ambiente completamente luminoso, te recomendamos que apuestes por el blanco como base y utilices el gris tan solo para los detalles decorativos. Por otra parte, queremos comentar que apostar por un sofá gris es una excelente elección, ya que no pasará de moda, la suciedad pasará más desapercibida que con otros colores y combinará a la perfección con todo tipo de muebles.

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