El color azul en la decoración de dormitorios


Como ya te hemos comentado en múltiples ocasiones, una de las claves principales a la hora de decorar cualquier estancia del hogar es acertar con la elección de los colores. Eso sí, hay un lugar de la vivienda en el que los colores escogidos influyen más que en el resto. Nos estamos refiriendo al dormitorio, donde debemos crear un espacio que invite al relax y al descanso, por lo que no podemos optar por tonalidades oscuras o demasiado vibrantes, que no favorecen nada el descanso.

Un color relajante, fresco y limpio

Hoy queremos hablarte de uno de los colores más recomendados para dormitorios. Nos estamos refiriendo al azul, un color frío muy utilizado en el mundo del interiorismo que te ayudará a crear ambientes tranquilos gracias, entre otras cosas, a que está relacionado con el agua y el cielo. Además, en todas sus tonalidades, se relaciona con la frescura y la limpieza. Sin duda, se trata de características ideales para un espacio como el dormitorio. Eso sí, también hay que tener en cuenta que se trata de un color que, utilizado en exceso, puede provocar bajones en el estado anímico e, incluso, depresiones. De hecho, la palabra inglesa “blue” significa “triste” además de “azul”.

En todo tipo de dormitorios

Una de las grandes ventajas del azul es que puede utilizarse en todo tipo de dormitorios (de matrimonio, infantiles, juveniles…). Eso sí, mientras que en los dormitorios para los más pequeños de la casa se puede optar por este color tanto para muebles como para paredes y complementos, en el caso de las habitaciones para adultos no se suele utilizar en mobiliario. Por ejemplo, en el dormitorio para bebé de la siguiente fotografía vemos como el azul forma parte de las piezas de mobiliario.


Por otro lado, debes tener en cuenta que, al tratarse de un color frío, es especialmente recomendable para habitaciones que reciban mucha luz natural o que sean calurosas. En cambio, no es aconsejable para estancias con poca luz natural o que de por sí sean frías.

Dónde utilizar el azul

Como te acabamos de comentar, el azul puede utilizarse para diferentes elementos del dormitorio. Lo más normal es escoger este color para las paredes. En este sentido, podrás optar por tonos más oscuros si la habitación recibe mucha luz natural. De lo contrario, el espacio podría ser demasiado agobiante y, además, la estancia podría parecer más pequeña. Así, en el caso de dormitorios pequeños o con poca luz natural lo mejor es escoger tonalidades claras, como los tonos pastel. Además, el azul es un color ideal para los textiles y los elementos decorativos, especialmente para cuadros, ropa de cama y alfombras. Puedes ver un ejemplo de lo que estamos diciendo en el dormitorio de matrimonio que puedes ver en la siguiente fotografía, donde la ropa de cama es de tonos azules.

Cómo combinar el color azul

Si te decantas por el azul para decorar tu dormitorio podrás combinarlo con diferentes tonalidades. Por ejemplo, para potenciar la luminosidad y agrandar el espacio visualmente lo ideal es mezclar este color con el blanco. Además, el resultado será de lo más atractivo. También son muy recomendables los tonos tierra, los marrones, el beige y el gris en su versión más clara. Para estancias elegantes, también puede optar por el color negro, aunque deberás tener cuidado a la hora de utilizar el negro en la decoración, ya que es un color que puede producir sensaciones poco recomendables en dormitorios.

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