El color rojo en la decoración del hogar

Una de las claves a la hora de decorar cualquier estancia del hogar es acertar con los colores. Lo bueno es que la paleta de la que disponemos es prácticamente infinita, así que no resulta complicado encontrar un tono que resulte adecuado para cada zona de la casa. De hecho, puede que el problema esté en escoger entre todos los colores que existen. Aunque normalmente te recomendamos que a la hora de decorar te decantes por los neutros, hoy vamos a proponerte otro color: el rojo. Y es que en pequeñas dosis puede resultar súper atractivo para el hogar. Hoy vamos a hablar del uso de este color en el hogar. ¿Nos acompañas?

El poder del rojo

Atrevido y excitante para unos, y caluroso para otros, el rojo ha sido siempre un color muy utilizado en los hogares, pudiendo ser adecuado tanto para decoraciones veraniegas como otoñales o invernales, siempre dependiendo de los matices que le demos. Eso sí, lo que hay que tener en cuenta es que está relacionado con el fuego y la sangre, con el amor, la pasión y el impulso vital, y que provoca una serie de sensaciones: es estimulante, aumenta el apetito, mejora la circulación sanguínea, es luminoso, cálido y muy sensual.

 

Para estimular las relaciones

Uno de los poderes del rojo es que estimula cuerpo y mente y, por eso, es un color muy utilizado en espacios destinados a la comunicación y las relaciones. En el caso del hogar, nos referimos a estancias como los salones o los comedores, donde este color da fluidez a las conversaciones y, como te hemos comentado antes, aumenta el apetito.

Puff rojo en forma de corazón

Diferentes estilos

Otra de las cosas buenas que tiene el rojo es que tiene cabida en prácticamente todos los estilos decorativos. Por ejemplo, en las viviendas más modernas este color aporta un estilo innovador y vanguardista, mientras que en las decoraciones más rústicas, siempre utilizando tonos naturales (terracota, tierra…) puede aportar calidez y energía, y en los espacios más clásicos sobriedad y elegancia. Por supuesto, es un imprescindible del estilo pop.

En pequeñas proporciones

Como te acabamos de comentar, es mejor utilizar el rojo en pequeñas cantidades, ya que, en estado puro y ocupando grandes superficies puede resultar demasiado violento. Y nos estamos refiriendo al rojo en todas sus versiones (bermellón, magenta, burdeos…). Así, una buena idea es que lo rebajes con tonos como el blanco o los pasteles. Este tipo de combinaciones le aportarán confort y calidez a tu hogar.

Estancias pequeñas y grandes

Además, en estancias de pequeño tamaño te recomendamos que utilices tonos más vivos y luminosos, siempre en pequeñas cantidades (textiles, objetos decorativos….). Eso sí, en espacios amplios no hay ningún inconveniente en que utilices gamas más oscuras y en áreas o elementos más amplios. Por ejemplo, si dispones de bastantes metros cuadrados puedes, incluso, optar por muebles en este color, como el bonito sillón de relax que puedes ver en la fotografía del principio.

Con qué colores combinar el rojo

Entre los colores que mejor combinan con el rojo se encuentra el blanco, aunque no es la única tonalidad que podrás utilizar en tu decoración basada en el color rojo. Y es que sus diferentes tonalidades complementan a la perfección con otros colores como el negro, el gris y, en algunos casos, el azul. Eso sí, lo que nosotros te recomendamos es que intentes combinarlo siempre con tonalidades neutras para que no todos los colores quieran llamar la atención al mismo tiempo. En cuanto a materiales, el rojo combina estupendamente con las maderas naturales, los metales y los plásticos.

¿Qué opináis del color rojo para decorar? ¿ Lo utilizáis en alguna estancia de vuestra casa?

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