El estilo nórdico más natural

Tenemos que reconocer que nos encanta, que somos muy fans del estilo nórdico y que difícilmente dejaremos de serlo por mucho que digan que puede ser una de esas modas que al final desaparecen.

El estilo nórdico tiene muchos elementos atemporales que hacen que su vida sea larga y que pueda serlo mucho más. De hecho, me atrevería a decir que llegará a estar al nivel del clásico y el minimalista, que parecen ser los intocables. Eso sí, siempre podemos incorporar ciertos matices al nórdico, como el que por ejemplo le permite acercarse a la naturaleza. ¿Te apetece saber cómo tu casa puede tener un toque natural sin alejarse de lo scandi? ¡Sigue leyendo!

Flores y plantas

Donde hay flores hay alegría, y donde hay plantas hay armonía. No es que haya querido hacer un pareado porque sí, pero lo cierto es que es lo que se puede decir tanto de las flores como de las plantas, que son imprescindibles en cualquier hogar. En el estilo nórdico no tienen problemas porque se adaptan a las mil maravillas, algo fácil de entender teniendo en cuenta que el color blanco y la madera son los protagonistas del mismo. Asegúrate de poder cuidar tanto las plantas como las flores que vayas a elegir, para lo que te recomiendo tener muy en cuenta los cuidados que requieren. Por otra parte, no te limites a colocar las plantas y las flores solo en el salón, ya que son válidas para cualquier estancia.

¡Más madera!

Al estilo nórdico le encanta la madera, así que no va a ser ningún problema para ti que empieces a incorporar madera en todas las estancias de tu hogar. Los muebles, lógicamente, serán de ese material tan natural, y cuanto más pura sea la madera mejor. Además, en esta ocasión puedes jugar con multitud de complementos para lograr que la madera tenga todavía más protagonismo del que ya tiene de serie en toda casa que se riga por las bondades del estilo nórdico. Por ejemplo, puedes tener bandejas de madera, velas de madera, jarrones de madera, lámparas de madera… Las posibilidades son casi infinitas y eres tú quien pone los límites. Eso sí, ten en cuenta que un exceso de madera puede hacer que el estilo nórdico pase a convertirse en un estilo rústico que no tiene nada que ver, así que hazlo con cabeza, sin precipitarte y tomando siempre buenas decisiones.

Verde que te quiero verde

De la misma forma que el blanco es protagonista y nadie le va a quitar esa dosis de protagonismo, también hay que darle una oportunidad al verde como color que puede aparecer con su rol de secundario. El verde se dejará ver tanto en plantas como en flores tal y como he mencionado anteriormente, pero es que también se puede apostar por él para algo más que un detalle. ¿Cómo? Empleando vinilos o papel pintado, por ejemplo. Puedes empapelar una pared repleta de motivos en verde que no rompan la armonía del blanco y la madera en absoluto. Basta con aplicarlo en su justa medida para no equivocarse.

Temáticas

Las temásticas ayudan. Ayudan mucho a la hora de crear ambientes únicos y que cambian por completo. Puedes llegar a pensar que no estás en la ciudad gracias a una decoración temática, de la misma forma que un niño puede pensar que está en el zoo si esa temática es de animales y se aplica a su habitación. Eso sí, hay que ser muy prudente porque las temáticas tienen sus inconvenientes. El que deberíamos tener más presente es el de no sobrecargar demasiado una estancia para no arrepentirnos. Las temáticas, como las tendencias, pueden aburrir antes de tiempo.

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