Los puntos focales en la decoración

¿Has oído hablar de los puntos focales en la decoración? Pues deberías, porque juegan un papel muy importante en los hogares. Para quienes no sepan de qué estamos hablando, los puntos focales son aquellos elementos, arquitectónicos o no, que se convierten en el centro de todas las miradas, en los que descansa la vista cuando entramos en cualquier habitación del hogar. Pude tratarse de una chimenea, un gran ventanal o una pieza de mobiliario llamativa. Lo importante es que al entrar en una estancia nuestros ojos puedan centrar la vista en un punto focal concreto. Además, hay que tener en cuenta que el resto de elementos de la habitación girarán en torno a él.

Punto focal en el salón

Si tu salón no cuenta con un elemento arquitectónico que actúe como punto focal, como una chimenea o una ventana con vistas, deberás crearlo tú mismo. Una de las piezas que podrán actuar como tal será el sofá. Lo ideal en estos casos es que te decantes por una pieza llamativa, lo que no quiere decir que tenga que ser de un color vistoso. De hecho, un sofá blanco como el que puedes ver en la siguiente imagen será el punto focal perfecto para una habitación en la que el resto de elementos son de otros colores. Lo ideal es que esta pieza se coloque en la pared más larga y que cuente con un gran cuadro encima para centrar aún más la atención en este punto focal.


Por supuesto, también puedes acentuar los puntos focales ya existentes colgando un cuadro o un espejo en la chimenea, colocando flores o velas en el interior de la chimenea, colocando una cortina llamativa en el ventanal, decorando una columna con diferentes adornos…

Punto focal en el dormitorio

También es importante contar con un punto focal en el dormitorio que, normalmente, suele tratarse de la cama o, en su defecto, de algunos elementos que forman parte de ella. Por ejemplo, un cabecero tapizado puede convertirse en el punto focal de esta estancia, especialmente si se trata de un modelo con un estampado tan llamativo y original como el que puedes ver en la siguiente imagen.


Eso sí, si la idea de tener un cabecero no te convence o, simplemente, cuentas con una cama bastante sencillita, puede ser una buena idea que coloques un cuadro grande sobre ella.

Otros elementos que pueden actuar como puntos focales

Hay otros muchos elementos que pueden actuar como puntos focales en el salón, en el dormitorio o en otras zonas del hogar. Las alfombras son uno de ellos. Podrás colocarlas bajo la mesa de comedor, a los pies de la cama, frente a la chimenea… En una estancia sin puntos focales también puedes colocar un sillón, especialmente si es orejero, ya que llaman mucho más la atención. Además, los almohadones y los cojines pueden llamar verdaderamente la atención al entrar en un salón o en un dormitorio. Otras piezas que puedes utilizar como puntos focales son las mesas de comedor, siempre que cuenten con un diseño poco común, los armarios, las estanterías y librerías decoradas con libros y otros detalles decorativos, las vitrinas, los espejos y las obras de arte, especialmente las esculturas y los cuadros. Además, una pared pintada de un color diferente al resto atraerá todas las miradas.

Para finalizar, queremos comentarte que, aunque el punto focal deberá destacar por encima del resto de elementos, lo ideal es que concuerde con el resto de la estancia en cuestión.

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