Monta una zona de estudio para que tus hijos mejoren sus notas

‘Mi hijo no se concentra, no hay forma de que se siente a estudiar…’ Si alguna vez has pronunciado éstas u otras frases similares pon atención a los siguientes consejos. Quizá el problema se encuentre en que el niño no tiene las herramientas adecuadas que favorezcan su estudio. Y no nos referimos sólo a tener una buena mesa de estudio y una silla de oficina cómoda, sino también a saber situarlas en el lugar idóneo, a decorar la zona con acierto…

Busca el lugar ideal para situarla

Aunque los manuales de decoración sugieren poner la mesa delante de una ventana para aprovechar la luz, muchos psicólogos no lo recomiendan porque la posibilidad de que ocasione distracciones en el niño es grande. Lo mejor es colocarla de forma perpendicular a la ventana para que no pueda ver tan fácilmente la calle pero sí disfrute de la luz natural.
Eso sí, si el niño es diestro, la luz debe entrarle por el lado izquierdo, al contrario si es zurdo; de esta forma se evita que se produzcan sombras que puedan incomodar su estudio y provocarle cansancio.

Elige la mesa, según quien la utilice

Seguro que habrás leído que la mesa de estudio debe tener unos 70 centímetros de altura y un mínimo de 120 centímetros de ancho y 70 de fondo… Y es cierto, al menos en teoría. Nosotros creemos que es más importante que se adapte a la persona que va a utilizarla y a sus necesidades reales o ¿es que un estudiante de primaria necesita lo mismo que un universitario?.

Deja a un lado la teoría y ten en cuenta lo práctico; por ejemplo, que la superficie sea lo suficientemente amplia para que quepa todo el material que vayan a utilizar, las pausas para ir a buscar cosas disminuyen la concentración.

En cuanto a su altura, que la encimera esté al nivel de los codos de tu hijo; y si usa teclado, que quede ligeramente más bajo para que los antebrazos y las muñecas no sufran tensiones.

Por supuesto, no olvides que en estos tiempos que vivimos hasta el más pequeño necesitará utilizar en algún momento el ordenador, la impresora…

Puedes utilizar auxiliares para ubicar todos estos aparatos o decantarte por mesas diseñadas para albergarlos como la que te mostramos en la imagen.

 

Invierte en una buena silla

Son muchas las horas que tus hijos van a pasar sentados en ella. Para que la espalda no sufra, el respaldo debe ser anatómico y con respaldo lumbar. Y el asiento acolchado para que resulte cómodo, pero firme. Su altura, proporcional a la de la mesa de forma que cuando tu hijo esté sentado, sus codos formen ángulo recto sobre ella y los pies permanezcan apoyados completamente sobre el suelo, no colgando o de puntillas.

¿La mejor opción? Las regulables, así podrás ir adaptándolas según tu hijo vaya creciendo. Existen gran variedad de sillas con ruedas para que puedan desplazarse sin apenas esfuerzo y disminuyendo las distracciones, eso sí solo si son mayores, con los más pequeños evítalas o los tendrás toda la tarde haciendo carreras.

 

 

Y no descuides la Iluminación ni el orden

Por supuesto la luz más aconsejable es la natural, pero para cuando ésta ya no esté disponible, coloca sobre la mesa una lámpara de 60 w como mínimo que ilumine directamente lo que se está haciendo. Y de color azul para que los ojos se fatiguen menos y enfoquen mejor.
Recuerda: para evitar sombras, que a los diestros les entre por la izquierda y en los zurdos, por la derecha.

Como podrás imaginar el orden es básico para fomentar la concentración. Por eso tus hijos deben contar con un lugar específico para cada cosa: papeles, libros, lápices… Colocar una estantería cerca de la mesa puede resultar de gran ayuda. En función del espacio disponible, decide tú el tamaño.

 

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