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Ventajas de trabajar en una oficina abierta

Nuestra forma de trabajar evoluciona como también lo hace la sociedad. Hoy en día ya no se lleva tanto lo de trabajar en una oficina cerrada en la que todo está claramente delimitado. De hecho, la mayoría de oficinas nuevas van en otra dirección, en la de estar abiertas por un sinfín de ventajas que os vamos a comentar en este artículo. ¿Preparados?

Mejora la comunicación

En una empresa es muy importante que la comunicación sea perfecta. Por ello, cuando un espacio es abierto uno tiene la sensación de que puede hablar con más facilidad con sus compañeros de trabajo, algo que sin lugar a dudas minimiza los errores que se pueden cometer porque la información fluye sin trabas.

Adiós a la jerarquía

Precisamente por lo que acabo de comentar, se eliminan los escalones jerárquicos y eso hace que el trabajador se sienta mucho mejor. Hay más democracia y comunicación entre los empleados, los mandos intermedios y el jefe o jefes de departamento.

Más motivación

Cuando los espacios son abiertos uno va más motivado a trabajar. Sabe que no va a estar encerrado en un despacho sin comunicación alguna, así que ya de entrada va con actitud positiva a su puesto de trabajo sabiendo que estará cerca de sus compañeros.

La agradable sensación de amplitud

Tal y como sucede en cualquier hogar, cuando una oficina es un espacio abierto la sensación de amplitud influye positivamente en nuestro estado de ánimo. La luz natural fluye sin problemas y no hay que recurrir a la luz artificial, algo que siempre cansa más la vista y encima es un gasto a tener en cuenta. En definitiva, cuanto más diáfano sea un espacio mejor por muchos motivos.

No todo son buenas noticias

Como es lógico, no todo son buenas noticias cuando se trata de hablar de oficinas y espacios de trabajo abiertos. Hay algunas desventajas como por ejemplo la falta de concentración, ya que al estar al lado de tus compañeros de trabajo es inevitable que ocurran interrupciones que te distraen de tu tarea principal.

Aunque no vaya contigo esa distracción, el problema lo causa el ruido que se genera, algo que para muchas personas es un problema importante porque necesitan silencio absoluto para concentrarse en lo que están haciendo.

Todo esto que acabo de comentar está estrechamente relacionado con la productividad, que disminuye considerablemente por culpa de los constantes parones a los que se ven obligados todos los trabajadores.

Por último, y no por ello menos importante, también hay que mencionar lo que ocurre con la privacidad, cuyos niveles disminuyen cuando uno comparte espacio con otras personas. Se pierde esa comodidad de trabajar solo, como en casa, ya que estás expuesto a todas las miradas. Eso es algo que no es del agrado de algunas personas.

Como ves, la elección de un espacio de trabajo abierto tiene sus pros y sus contras, así que te recomiendo elaborar tu propia lista y establecer una serie de prioridades para acabar decidiendo si te conviene o no trabajar en un espacio abierto. Si eres el jefe y puedes decidirlo, es mejor que tomes una decisión meditada porque todos los cambios implican un coste.

Tú qué prefieres, ¿trabajar en un espacio cerrado o en un espacio abierto? Puedes dejar un comentario en el apartado destinado a ello para compartir tu opinión con el resto de lectores del blog de Muebles Boom.

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